sábado, 27 de marzo de 2010

Caso Sarmiento

Carta de Lectores publicada en Diario La Nación del día 26/03/10

Hace aproximadamente cuatro años, desde la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de Argentina, iniciamos el duro camino de denunciar públicamente la instrumentación de la justicia con fines de venganza.

“Dame la venganza y no te toco el bombo” habría sido el acuerdo macabro entre una izquierda sin ideas anclada en el pasado y un gobierno que necesitaba tranquilidad en las calles para concretar sin contratiempos los negociados que tenía en mente.

Nuestra denuncia parecía un grito silencioso que nadie quería escuchar. Pero la mentira tiene patas cortas y los hechos han ido quitando el velo de tanta hipocresía. La orden de detención del padre de la Jueza Sarmiento, por supuestos hechos vividos hace más de 30 años, demuestra cabalmente que en materia de derechos humanos, la justicia sigue siendo prisionera de la hegemonía gobernante.

Pero el grito de justicia ya no cae en el vacío. El pueblo argentino ya sabe de qué se trata. Sólo falta que los magistrados recuperen su dignidad y que la Señora Justicia no vuelva a ser prostituida.

María Cecilia Pando
DNI: 18470203
Presidente AFyAPPA
ceciliapando@arnet.com.ar

Día de la Memoria

Carta de Lectores publicada en Diario la Nación del día 26/03/10

Ya que el 24 se conmemoró el Día de la Memoria, por qué no recordamos que: 1) El peronismo persiguió, torturó y encarceló a sus opositores; 2) Los antiperonistas proscribieron al peronismo; 3) La proscripción terminó con la guerrilla terrorista alentada por Perón; 4) La guerrilla fue exterminada con la represión ilegal que empezó con el gobierno constitucional del año 1975.

"Muchachos: terminemos con esta farsa; los culpables de esta Argentina que fracasó y que pisoteó los derechos humanos no son marcianos ni venusianos: somos nosotros, los argentinos, que hemos fracasado; que tenemos cada vez más pobres y una autocracia insostenible. Que Dios salve a nuestra Patria."

Alberto M. Tenaillon A
bogado
DNI 10.966.731

lunes, 22 de marzo de 2010

El Ejército Argentino y la pesada mochila de los 70

En todas las agrupaciones políticas, especialmente en las que se consideran moderadas o de centro, se escuchan argumentos tales como: “Hay que terminar con la humillación de las fuerzas armadas; tenemos que entender que las fuerzas armadas del presente no son las de la dictadura; las nuevas generaciones no tienen que llevar el estigma de las fuerzas de los 70, etc, etc”. Por supuesto, todas estas voces, políticamente correctas, terminan aclarando que los juicios por violaciones a los derechos humanos tienen que continuar, con la finalidad de separar la paja del trigo, liberando de esta forma a los jóvenes militares de un pasado atroz.

Dejando de lado el análisis respecto a la validez o no de esta separación histórica entre militares de la dictadura y militares de la democracia, vamos a centrar nuestro estudio en determinar si resulta posible liberar a las jóvenes generaciones de la pesada mochila de los 70, mientras se mantiene la premisa de continuar los juicios a todos los que participaron en la guerra contra el terrorismo en aquella época.

Analicemos algunos hechos concretos. Nos encontramos en Haití en el año 2005, donde un contingente de argentinos forma parte de las fuerzas de paz que operan en aquel país sacudido por la violencia. En un operativo de rutina, las fuerzas argentinas reciben fuego de un grupo que opera en la localidad de Gonaives. Un cuadro del Ejército Argentino se encuentra en posición inmejorable para batir a los atacantes y salvar la vida de sus compañeros de armas. El fusil apunta con decisión al blanco, pero el disparo no se produce. Su inconciente no le permitió oprimir la cola del disparador.

Superado el combate, un análisis de lo ocurrido permite llegar a una categórica reflexión. El combatiente argentino no abrió el fuego por miedo a las consecuencias de su acción. Si él mataba al enemigo ¿Quién se haría cargo de aquella muerte? En aquellas horas, se comentaba en voz baja que el contingente brasileño había producido más de 80 bajas a distintos grupos insurgentes haitianos. Los argentinos pensaban en su interior que de haber actuado como nuestros vecinos, seguramente hubieran perdido sus carreras y habrían tenido que afrontar la acción de la justicia.

En junio del año 2007 una noticia estremeció los cuarteles. En Campo de Mayo, tres delincuentes roban armamento de un puesto de guardia. Las autoridades castrenses no comprendían, o no querían comprender, el porqué de la inacción de los soldados argentinos. Un prestigioso general, hablando con sus hombres arengaba: “No tengan miedo a utilizar sus armas. Yo personalmente me haré responsable de las consecuencias de su uso. No podemos permitir que esto vuelva a ocurrir”.

No hubo lugar a preguntas. Sin embargo, al salir de aquella reunión, el comentario generalizado era el siguiente: “sí, el general se va a hacer responsable, pero ¿quién aceptará las responsabilidades del general? Si producimos un muerto o un herido, el general y todos nosotros vamos a terminar presos… si no miremos lo que les pasó en los 70”. Voces más agudas corregían: “a lo mejor hasta el general se salva, pero a nosotros no nos salva nadie. Si los subtenientes de los 70 son juzgados con más severidad que los generales”.

Las dos situaciones ponen de manifiesto un signo muy preocupante para quienes están realmente interesados en mejorar la situación de las fuerzas armadas del presente. Los juicios indiscriminados y generalizados, sin distinción entre quienes impartieron y cumplimentaron órdenes, están generando un clima de escepticismo e indisciplina en las generaciones jóvenes que no favorece a ningún actor de la defensa nacional.

El terremoto en Chile puso de manifiesto la necesidad de que las Fuerzas Armadas del país trasandino salieran a la calle a mantener el orden. No había tiempo de pensar si eran fuerzas de la democracia o de la dictadura. Su presencia era necesaria dejando de lado los prejuicios ideológicos. ¿Qué hubiera pasado en Argentina? ¿Hubieran salido nuestros soldados a imponer el orden ante una situación de emergencia nacional? ¿O el inconciente colectivo de las nuevas generaciones los llevaría a mirar a otro lado, como sucede muchas veces con las fuerzas policiales, cansadas de ser hostigadas por el garantismo ideológico?

Si la nueva dirigencia política quiere alivianar a las nuevas generaciones de la mochila del pasado, debe comprender la naturaleza de lo castrense, teniendo claro que en una situación de guerra o de emergencia nacional, el superior se hace cargo de las consecuencias de las órdenes que imparte. De lo contrario, el político que necesite el accionar de sus fuerzas armadas, las encontrará como en el presente: atomizadas, desmotivadas y sin confianza en sus mandos. Con la lógica y natural ineficiencia que esto implica. Y naturalmente, fuerzas armadas de estas características no le sirven a nadie, cualquiera sea la concepción ideológica de los gobernantes de turno.

Lic Pedro Rafael Mercado
My (R) del Ejército Argentino

Terroristas ayer, hoy apenas corderos

Ver a tres terroristas (Luis Duhalde, Rodolfo Mattarollo y Martín Grass) hablar en “cadena nacional” sobre justicia y crímenes de lesa humanidad, marca uno de los puntos mas bajos en que la Argentina se encuentra en virtud de la imposición de un discurso único sobre la violencia política de la Década del ’70.

Es la hipocresía de buena parte de la clase dirigente argentina la que permite el sainete televisado.

La opinión pública debe conocer quienes son estos señores que se presentan como adalides de la democracia y los derechos humanos.

Luis Duhalde, defensor y difusor del terrorismo en los ‘70, conduce ahora el área de DDHH en la Argentina. Él, por ejemplo, en la revista Militancia que codirigía en 1974, llamaba a la “guerra popular prolongada” contra el gobierno democrático de Juan Perón quien le cerró la publicación en junio de ese año, antes de morir. Fue miembro de las llamadas “organizaciones de superficie” de las bandas terroristas que fueron puestas fuera de la ley por el gobierno constitucional de 1973/75. Luís Duhalde es cofundador del Movimiento Todos por la Patria , organización conformada con la finalidad de llevar a cabo ataques terroristas, como el que llevó a cabo Enrique Gorriarán Merlo (“ex miembro del erp”) contra los cuarteles de La Tablada , durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

Rodolfo Mattarollo, segundo de Duhalde en esa Secretaría, era miembro del “erp” (ejército revolucionario del pueblo), organización que enfrentó con las armas al gobierno constitucional de Juan Domingo e Isabel Perón con hechos tales como el ataque a los cuarteles de Azul (Enero de 1974) y el asalto a los cuarteles de Monte Chingolo (Diciembre de 1975). El presidente Perón, en ejercicio de su tercera presidencia, contando con el apoyo del 62% del electorado, luego del ataque en Azul, llamó a los compañeros de andanzas de Matarrollo “reducido número de sicópatas a los que hay que exterminar uno a uno para el bien de la República ”. Es, al igual que Duhalde, cofundador de la organización terrorista Movimiento Todos por la Patria.

Martín Grass, actual funcionario en el área de Defensa, formaba parte de la organización terrorista montoneros que, entre tantísimos hechos de sangre, asesinó a Jose Ignacio Rucci en septiembre de 1973 cuando el peronismo ejercía constitucionalmente el poder. A esta organización, el General Perón bautizó como “infiltrados, traidores y mercenarios” (Discurso de Perón el 1º de Mayo de 1974).

Que estos señores ocupen los espacios que ocupan y nos den cátedra de derechos humanos, es sólo un síntoma más de la ausencia de clase dirigente con coraje para recordarles a estos terroristas, que el pueblo argentino ya los repudió unánimemente cuando querían imponer a sangre y fuego sus “sueños revolucionarios” en los ’70 y que sigue haciéndolo.

Silvia Ibarzábal
Presidente

José D’Angelo
Prensa

viernes, 19 de marzo de 2010

Madres reprimidas en Cuba y presos políticos en la Argentina

AFyAPPA (Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina) condena la brutal represión que sufrieron, a la salida de una Misa, en La Habana, las Damas de Blanco, familiares de los presos políticos del régimen castrista, que pretendían marchar al domicilio del disidente Orlando Fundora, que se encuentra haciendo una huelga de hambre desde hace algunos días para alertar al mundo sobre la permanente persecución en la Isla.

Como es de público conocimiento hace algunas semanas falleció en La Habana el preso político Orlando Zapata Tamayo, tras varias jornadas, también, de huelga de hambre para protestar contra el régimen tiránico de los Castro que llevan mas de 50 años oprimiendo al pueblo cubano con la cantilena de la “revolución” que solo trajo persecuciones, atraso y hambre.

Al mismo tiempo volvemos a ratificar nuestra solidaridad con estas valientes mujeres con las que nuestra Asociación ya ha establecido contactos.

Y hacemos un llamado a los argentinos, una vez más, a reflexionar sobre la actitud de los supuestos “progresistas” vernáculos, declamadores de los Derechos Humanos -incluidos nuestros actuales gobernantes- que no sólo pretenden ignorar esta realidad del pueblo hermano de Cuba, sino que aplauden desvergonzadamente al régimen castrista.

¿Nuestra Presidente pedirá explicaciones al embajador cubano o elegirán los foros internacionales, como la ONU o la OEA, para expresar el repudio de todo el pueblo argentino ante tamaña barbarie oficial cubana?

A su vez, ¿Cristina Fernández, que alardea de ser defensora de su condición de mujer, no considerará oportuno alzar su voz para defender a estas pobres castigadas y perseguidas mujeres cubanas?

¿Las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo reclamarán al gobierno de los Castro por este atropello a la libertad y a la dignidad de las personas? ¿Les pedirán al Gobierno Nacional una declaración de condena por el atropello a los Derechos Humanos en Cuba?

Seguramente no. No hay que olvidarse que fue el régimen cubano quien ayudó –según su propia confesión- al desarrollo de la guerrilla terrorista en nuestro país. Así se publicó, por ejemplo, en el diario Clarín del 4 de julio de 1998, bajo el título “Fidel Castro admite que promovió la subversión”, un reconocimiento del tirano acerca de que buscaban “crear un Vietnam gigante en toda la región”.

La Argentina de los Kirchner tiene presos políticos que son quienes combatieron a ese terrorismo castro – guevarista en la Década del ’70 e impidieron que nuestro país fuera un satélite del comunismo internacional. Al ser apoyados, financiados, incentivados, entrenados y cobijados esos terroristas por el estado cubano ¿por qué sus crímenes no son considerados de lesa humanidad en nuestro país?

Tal vez los Kirchner, las Abuelas, las Madres y sus seguidores, supuestamente progresistas, quieran seguir las indicaciones de López Rega cuando anilló el obelisco de Buenos Aires con la leyenda “El silencio es salud”.

María Cecilia Pando
Presidente de AFYAPPA

jueves, 18 de marzo de 2010

Amnistía

Escrito enviado a Cartas de Lectores del Diario La Nación, en relación al brillante artículo del Dr Alberto Solanet, titulado "La Amnistía, una Posibilidad Abierta", y publicado el día 24/02/10.

Amnistía

La valiente nota de opinión del Dr Solanet puso de manifiesto la existencia de distintas posiciones en la temática de los derechos humanos. Las más extremas apelan a la existencia de un único demonio. Quienes simpatizan de alguna forma con el régimen militar claman por el juicio y castigo a los terroristas de los 70, mientras que los amigos de la otrora izquierda blindada, continúan insistiendo con la pena máxima a los represores genocidas.

Las posiciones moderadas, suscribiendo a la teoría de los dos dominios, reclaman Justicia para Todos, exigiendo el castigo de todos los que apelaron a la violencia política, incluyendo tanto a las fuerzas del estado nacional como a las organizaciones terroristas.

Las dos visiones, en sus versiones extremas o moderadas, desconocen la complejidad del conflicto sufrido en los 70. Las versiones extremas aplican selectivamente su criterio de justicia, buscando la condena exclusivamente de los miembros del otro bando; mientras las versiones moderadas, también son selectivas, por cuanto en su condena a los aparatos armados de ambos contendientes, terminan disculpando a los otros actores de la sociedad, que en mayor o menor medida, también fueron responsables de la tragedia, ya sea por sus acciones o por sus omisiones.

Desde esta nota, seguimos sosteniendo el pensamiento del novelista Guillermo Martínez Funes en su libro "Nosotros el Terror”: "Pacificación y justicia son términos excluyentes. Cuando se puede hacer justicia no es necesaria la pacificación. Pero cuando la sociedad toda es responsable, la justicia ya no es posible y la pacificación es la única alternativa para prevenir una nueva tragedia".

Atte: Lic Pedro Rafael Mercado
My (R) Ejército Argentino
DNI: 18046597
pedrorafaelmercado@yahoo.com.ar

miércoles, 17 de marzo de 2010

Misa por Presos Políticos Muertos en Cautiverio

Mensaje Nro 586 de la Unión de Promociones del Ejército Argentino

Estimados Camaradas y Amigos

La Unión de Promociones ha organizado la celebración de la Santa Misa, en homenaje a todos los Presos Políticos muertos en cautiverio. Invitamos a todos a acompañarnos, participando de la misma.

· Lugar: Iglesia del Santísimo Redentor, sita en Larrea 1252, esquina Beruti. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
· Oportunidad: Sábado 20 de Marzo – 10.30 horas.

Previo a la iniciación del Oficio Religioso, se dará lectura a la lista de todo el personal fallecido hasta la fecha, en cuya memoria se ofrece el mismo. La aludida ceremonia comenzará en forma puntual.

Se agradecerá difundir esta invitación.

Cnl (R) Guillermo César Viola.
Unión de Promociones.